Estrategia de Yaniv
Cómo jugar bien a Yaniv cuando ya conoces las reglas: las decisiones que importan y los hábitos que ganan.
Tira primero las cartas altas
Al principio de la mano, deshazte de reyes, reinas, jotas y dieces. Dos reyes son veinte puntos de golpe y una mano más corta, y solo con una mano más corta se baja del límite.
Descartar un grupo o una escalera vale más que una carta: te quitas los puntos de varias cartas y solo robas una.
Coge la carta baja que ves
Un 2 o un 3 en el descarte es mejor que el mazo, donde la carta media vale más de seis. Cógelo, salvo que el mazo sea la única forma de completar un grupo o una escalera que estás formando.
Una carta que hace pareja con otra que guardaste merece la pena aunque no sea baja: en el siguiente turno tiras las dos.
Vigila las otras manos
Ves cuántas cartas tiene cada uno y qué coge del descarte. Quien tiene dos cartas y acaba de coger un as está a punto de cantar, o de hacerte assaf.
Quien no para de tirar cartas altas sueltas y robar del mazo suele seguir teniendo una mano grande.
Canta en el momento justo
Cantar con siete mientras otros tres siguen robando es una apuesta; con dos es casi seguro. Cuantos más jugadores y menos cartas tengan, más bajo deberías estar antes de cantar.
Si vas claramente por delante, canta pronto y llévate la mano segura. Si vas por detrás, un assaf de 30 te cuesta menos que dejar terminar al que va primero.
Apunta a 50 y 100
Una puntuación que cae justo en 50 o 100 se divide por dos. Si te faltan pocos puntos, puede compensar quedarte con una mano que sume exactamente lo que falta en vez de buscar la suma más baja.
Vigila también las puntuaciones de los demás: quien está en 44 se dejará pillar encantado con seis.