Guerra: una partida de ejemplo

Una partida de Guerra desde el reparto hasta el final, jugada a jugada, con el motivo de cada decisión.

El reparto

Tú y Ada jugáis a la Guerra a 50 batallas. La baraja se reparte entre los dos, veintiséis cartas cada uno, boca abajo, y ninguno sabe qué hay en su propio montón.

Batalla 1: tú descubres el K♠ y Ada el 9♥. Tu rey se lleva las dos cartas, que van al fondo de tu montón. Batalla 2: tu 4♦ pierde contra la J♣ de Ada. Tras dos batallas tenéis 26 cartas cada uno, como al principio.

La primera guerra

Batalla 3: 7♣ contra 7♥. Dos cartas del mismo valor son guerra. Cada uno pone tres cartas boca abajo —las tuyas son 9♦, 2♠ y 6♥; las de Ada, 3♦, K♣ y 10♥— y descubre una cuarta. Tu Q♦ gana a su 10♠.

Te llevas las diez cartas de la mesa, incluido el rey que Ada puso boca abajo sin saberlo. Ahora tienes 31 cartas y Ada 21.

Una guerra doble

Batalla 4: A♥ contra A♣, otra guerra. Tres cartas boca abajo cada uno, y las cuartas son 6♣ y 6♠: otro empate. Así que cada uno pone tres cartas más boca abajo y descubre otra: tu 8♥ contra la J♦ de Ada.

Ada se lleva dieciocho cartas en una batalla. El marcador pasa de 31–21 a tu favor a 22–30 a favor de ella.

El montón da la vuelta

La batalla 5 es para Ada, 8♣ sobre 4♣. La batalla 6 es una guerra, 7♠ contra 7♦, y tu A♠ gana a su 2♦ por diez cartas: 26 cada uno. La batalla 7 es otra guerra, 5♣ contra 5♥, y las tres cartas que pones boca abajo son las tres últimas del montón que te repartieron.

Eso no significa que estés fuera. Las cartas que has ganado se voltean y pasan a ser tu montón, y la primera es el K♠, ganado en la batalla 1. Gana al 4♦ de Ada, y vas 31–21.

La larga mitad

Después, la ventaja cambia de manos una y otra vez. En la batalla 30 Ada va por delante 28–24. La batalla 43 es una guerra, Q♦ contra Q♠, y tu 7♦ gana a su 2♦ por diez cartas, lo que te vuelve a poner delante 29–23.

Nada de lo que hicierais cambió nada. Cada una de esas batallas la decidió el orden de las cartas.

El recuento

La batalla 50 es para Ada, A♥ sobre 7♣, y es la última. Se cuentan las cartas: tú tienes 28 y Ada 24, así que ganas.

Seis de las cincuenta batallas fueron guerras, y la guerra doble movió ella sola dieciocho cartas. Esa es la Guerra en resumen: la mayoría de las batallas mueven dos cartas, y los empates deciden la partida.