Estrategia de Escoba

Cómo jugar bien a Escoba cuando ya conoces las reglas: las decisiones que importan y los hábitos que ganan.

Deja la mesa fuera de alcance

Cuando dejas una carta, suma la mesa. Si da entre 5 y 14, una sola carta la limpia: la que vale quince menos el total. Por debajo de 5 o por encima de 14, ninguna carta sola puede.

Así que cuando tengas que dejar una carta, elige la que pone la mesa fuera de alcance. Si no puedes, elige el total que necesita la carta con más probabilidades de haber salido ya.

Los sietes son el juego

El siete de oros es un punto por sí solo, y más sietes es otro. Llévate un siete siempre que puedas, y el velo antes que nada.

Un siete suma quince con una sota, o con dos cartas cualesquiera que sumen ocho. Dejar ocho en la mesa cuando aún quedan sietes es regalar uno.

Cuenta lo que ha salido

Hay cuatro cartas de cada valor, y cada una que ves reduce lo que puede hacer tu rival. Cuenta sobre todo los sietes y los cincos: el cinco limpia una mesa que vale diez, que es lo que vale un rey solo en la mesa.

Cuando han salido los cuatro de un valor, cualquier mesa que necesite ese valor es segura, y ese es el momento de dejarla.

Elige la captura, no una captura cualquiera

Muchas veces una carta puede sumar quince de dos o tres maneras. Prefiere la que tiene oros y sietes, y después la que tiene más cartas, porque más cartas y más oros son un punto cada uno.

Y mira lo que deja cada captura. Llevarte dos cartas y dejar una mesa que vale 9 puede costarte una escoba; llevarte una y dejar una mesa que vale 17 no cuesta nada.

Juega el final de la mano

Lo que queda en la mesa cuando se acaba la baraja es para quien capturó el último. En la última ronda, una captura pequeña con tu penúltima carta puede valer más de lo que parece.

La última carta de la mano nunca hace escoba, así que no guardes para ella una carta que barre. Úsala mientras la escoba todavía vale un punto.