- ¿Qué pasa cuando las dos cartas son iguales en la Guerra?
- Hay guerra. Cada jugador pone tres cartas boca abajo y descubre una cuarta, y la cuarta carta más alta se lleva todo lo que hay en la mesa: diez cartas. Los palos nunca cuentan, así que dos sietes empatan sea cual sea su color.
- ¿Y si las cartas de la guerra también empatan?
- Entonces hay otra guerra encima de la primera: tres cartas más boca abajo cada uno y otra descubierta. Quien gana una guerra doble se lleva dieciocho cartas, y así una partida de Guerra puede dar la vuelta en una sola batalla.
- ¿Qué pasa si te quedas sin cartas en plena guerra?
- Pones las cartas que tengas y descubres la última. Si esa carta pierde, has perdido la partida. Pero quien se queda sin montón boca abajo en plena guerra no está fuera: las cartas que ha ganado se voltean y el juego sigue.
- ¿El as es la carta más alta en la Guerra?
- Sí. El as gana a todo; después vienen el rey, la reina, la jota y el diez, hasta el dos, que no gana a nada.
- ¿Puede una partida de Guerra no terminar nunca?
- Sí. La partida solo termina cuando un jugador tiene las 52 cartas, y algunos repartos siguen dando vueltas en el mismo orden sin llegar nunca a eso. Por eso se acuerda de antemano un número de batallas y se cuentan las cartas al final; aquí puedes elegir 25, 50 o 100.
- ¿Hace falta habilidad para jugar a la Guerra?
- Ninguna. Ningún jugador elige nada en ningún momento, así que el ganador lo decide la baraja antes de que se descubra la primera carta. Es un juego de paciencia y emoción, y una buena manera de que los niños pequeños aprendan qué carta es más alta.
- ¿Se puede jugar a la Guerra entre tres?
- Sí, con diecisiete cartas cada uno y la última carta de la baraja apartada. La más alta de las tres cartas se lleva la baza, y cuando empatan dos jugadores, solo esos dos van a la guerra. La mesa de esta web es para dos.