Cómo jugar bien a FreeCell cuando ya conoces las reglas: las decisiones que importan y los hábitos que ganan.
Todas las cartas están a la vista desde el principio, así que el reparto se puede planificar. Localiza los cuatro ases y los doses, y cuenta cuántas cartas tiene encima cada uno. El as que tiene menos cartas encima suele ser el sitio por donde empezar.
Busca también cartas atrapadas bajo una carta más alta del mismo palo. Un siete de tréboles encima del cuatro de tréboles significa que el siete necesitará un sitio antes de que el cuatro pueda llegar a su base.
Cada carta que pones en una celda libre reduce cuántas cartas puedes mover de golpe. Con cuatro celdas libres y ninguna columna vacía puedes mover una secuencia de cinco; con una celda libre, de dos. Llenar celdas para un único movimiento cómodo es como se pierden la mayoría de las partidas.
Antes de poner una carta en una celda, ten claro cómo va a salir. Si no sabes decir qué columna o base la recibirá en pocos movimientos, busca otro movimiento.
En una columna vacía cabe cualquier carta, y duplica la longitud de la secuencia que puedes mover. Vaciar una columna suele merecer varios movimientos de preparación, sobre todo al principio de la partida.
La columna más barata de vaciar es la que tiene menos cartas, o aquella cuyas cartas pueden ir directamente y en orden a otras columnas. Cuando tengas una columna vacía, evita soltar en ella una carta suelta salvo que esa carta empiece una secuencia que puedas construir.
Las cartas de las bases quedan fuera de tu camino para siempre, pero tampoco puedes ya construir sobre ellas. Siempre es seguro subir una carta cuando las dos cartas de color opuesto un valor por debajo ya están allí: un cinco rojo puede subir cuando han subido los dos cuatros negros.
Los ases y los doses pueden subir enseguida. Más allá de eso, detente a comprobar si todavía necesitas la carta como sitio donde poner algo.
Las columnas que bajan alternando colores de alto a bajo son fáciles de manejar y fáciles de mover. Intenta construirlas sobre cartas que se van a quedar quietas, como reyes en la base de una columna, y evita apilar secuencias largas encima de cartas que todavía tienes que desenterrar.
Si una partida se atasca, repasa las decisiones que te llevaron allí y busca otro orden. Casi todos los repartos de FreeCell tienen solución, así que una posición bloqueada suele deberse a una elección anterior, no a un mal reparto.