Estrategia de Cribbage

Cómo jugar bien a Cribbage cuando ya conoces las reglas: las decisiones que importan y los hábitos que ganan.

Descarta pensando en el crib

El crib es del repartidor, así que lo que echas en él depende de quién reparte. Cuando repartes tú, dale cartas que puntúen juntas: una pareja, dos cartas que sumen quince, o cartas de valores cercanos que puedan formar escalera con otras.

Cuando reparte tu rival, dale lo menos posible. Evita los cincos, que suman quince con cualquier carta de valor diez, y evita parejas y cartas cercanas. Dos cartas muy separadas, como un rey y un dos, son más o menos el descarte más seguro.

Quédate con las cuatro cartas que más puntúan

Antes de descartar, cuenta lo que ya puntúa cada mano de cuatro cartas y cuántas cartas de salida la mejorarían. Cinco, cinco, jota y reina suman diez antes de la carta de salida —cuatro quinces y una pareja— y más con muchas cartas de salida; las escaleras con una pareja dentro también suelen puntuar bien.

Los cincos son la mejor carta del cribbage porque dieciséis de las cincuenta y dos cartas valen diez. Quédatelos cuando repartes, y agárrate a ellos también cuando reparte tu rival, siempre que no destroce el resto de tu mano.

Sal con una carta baja

Cuando sales, la carta sobre la que es más difícil puntuar es un cuatro o menos. Ninguna carta sola la convierte en quince, y tu rival tiene que darte a ti una oportunidad de puntuar con su respuesta. Los dieces y las figuras son salidas más arriesgadas, porque un cinco hace quince.

Salir desde una pareja también es bueno. Si tu rival empareja tu carta, puedes jugar la tercera y sumar seis.

No regales puntos fáciles en el juego

Evita dejar la cuenta en 5 o en 21, donde cualquier carta de valor diez hace 15 o 31. Ten cuidado al jugar una carta a un valor de la anterior, que permite a tu rival formar escalera, y recuerda que emparejar una carta invita a una tercera.

Cuando juegas segundo y puedes llegar exactamente a quince o a treinta y uno, hazlo. Dos puntos en cada mano es lo que separa a quienes dan antes la vuelta al tablero.

Juega según el tablero

Hacia el final de una partida, el marcador cambia la jugada correcta. Cuando estás cerca de 121, quien no reparte cuenta primero, así que unos pocos puntos en el juego y una mano sólida pueden ser todo lo que necesitas; quédate con cartas que puntúan seguro en lugar de perseguir una mano grande.

Cuando vas por detrás, arriesga más: conserva manos que puedan puntuar mucho con la carta de salida adecuada, y juega la cuenta de forma agresiva. Cuando vas por delante, defiende: no des nada al crib y mantén el juego cerrado.