Bazas españolas donde cuatro reyes o cuatro caballos lo acaban de golpe.
Un juego español de bazas construido sobre matrimonios, y el primer juego que aprenden casi todos los niños españoles. De dos a cuatro jugadores.
40 cartas de baraja española: as, tres, rey, caballo, sota, y del siete al dos. Ocho cartas a cada uno con dos jugadores.
As, tres, rey, caballo, sota, siete, seis, cinco, cuatro, dos.
As 11, tres 10, rey 4, caballo 3, sota 2, y todo lo demás nada. 120 puntos, más 10 por la última baza.
Se descubre una carta bajo el mazo restante; su palo es el triunfo. Si tienes el siete de triunfo, puedes cambiarlo por esa carta cuando te toque salir.
Juega la carta que quieras. Gana el triunfo más alto, y si no, la carta más alta del palo de salida. El ganador roba primero y el perdedor después, así que las manos se mantienen en ocho.
Rey y caballo del mismo palo, declarados tras ganar una baza y antes de salir a la siguiente: 20, o 40 en triunfo.
Cuando se acaba el mazo debes servir al palo, debes ganar a la carta más alta si puedes, y debes fallar cuando no puedas servir.
Tener los cuatro reyes, o los cuatro caballos, y cantarlo gana la mano de inmediato, sea cual sea el marcador. De ahí le viene el nombre al juego, y por eso conservas reyes que parecen inútiles.
Gana el reparto quien tenga más de la mitad de los puntos.