Anuncia, haz ligues y corre hacia los mil puntos.
Un juego para tres de matrimonios y pujas, jugado en Polonia, Ucrania y Rusia. El nombre es el objetivo: mil puntos.
24 cartas: del nueve al as. Siete cartas a cada uno y tres tapadas.
As, diez, rey, reina, jota, nueve.
As 11, diez 10, rey 4, reina 3, jota 2, nueve nada. 120 puntos en bazas.
Rey y reina del mismo palo, declarados al salir con uno de ellos. Valen: corazones 100, diamantes 80, tréboles 60, picas 40. Un matrimonio declarado convierte además ese palo en triunfo desde ese momento, sustituyendo al triunfo anterior.
Ese es el motor de todo el juego: el triunfo cambia de manos a mitad del reparto, más de una vez.
Empezando en 100 y subiendo de diez en diez, los jugadores pujan los puntos que sumarán. El ganador recoge las tres cartas tapadas, después regala una carta a cada rival y se queda con siete.
Sirve al palo si puedes, y gana a la carta más alta si eres capaz. Si no puedes servir, debes fallar. Gana el triunfo más alto.
El declarante cuenta bazas más matrimonios. Alcanza la puja y la suma; quédate corto y la pierdes. Los defensores suman lo que realmente se llevaron, redondeado a la decena más cercana.
Un jugador que llega a 880 está en el barril y solo puede puntuar declarando y cumpliendo un contrato. Tres intentos fallidos y baja a 760.