El juego por parejas de Portugal: cuarenta cartas y 120 puntos a repartir.
El juego nacional de Portugal con cartas, y el que se juega en todos los cafés del país. Cuatro jugadores en parejas, cuarenta cartas, y sin subasta que lo frene.
40 cartas: la baraja de 52 sin ochos, nueves y dieces. Diez cartas a cada uno, y la baraja entera se reparte.
As, siete, rey, sota, reina, seis, cinco, cuatro, tres, dos. Tanto el siete por encima del rey como la sota por encima de la reina son sorpresas que conviene memorizar antes de sentarse.
As 11, siete 10, rey 4, sota 3, reina 2, y el resto nada. 120 puntos en la baraja.
La última carta del repartidor se reparte descubierta, y su palo es el triunfo. El repartidor se la queda.
Sale el jugador a la derecha del repartidor. Debes servir al palo si puedes; si no, puedes jugar lo que quieras, incluido un triunfo, pero sin obligación alguna. Gana el triunfo más alto, y si no, la carta más alta del palo de salida.
Cuenta los puntos de carta que se llevó tu pareja.
De 61 a 90 puntos: 1 punto de partida. De 91 a 119: 2 puntos de partida. Los 120: 4 puntos de partida. 60 cada una: nadie puntúa.
Un encuentro suele ser el primero en llegar a 4 puntos de partida.
Ni hablar, ni señas, ni mirar las bazas ya jugadas. La sueca se juega rápido y con rigor, y toda la habilidad está en leer los descartes de tu compañero.