Siete cartas, un robo y un corte que acaba la ronda al instante.
El rummy español y argentino, jugado con siete cartas y resuelto cortando. Rápido, y despiadado con una mala espera.
40 o 48 cartas de baraja española, o una de 52 con dos comodines. Siete cartas a cada uno.
Tríos de tres o cuatro del mismo valor, y escaleras de tres o más del mismo palo. Siete cartas significan o dos combinaciones de tres con una carta suelta, o una de tres y una de cuatro sin nada suelto.
Los comodines son libres.
Roba la carta de arriba del mazo o la del descarte, y después descarta una carta. No se baja nada durante el juego.
Cuando las cartas que te sobran de tus combinaciones suman 5 puntos o menos, puedes cortar: pon tu mano descubierta y descarta tu última carta. Todos los demás enseñan su mano y suman sus cartas no combinadas.
Figuras 10, ases 1, números su valor, comodín 25 cuando queda en la mano.
Siete cartas en una sola escalera del mismo palo. Bájala y ganas la partida entera al momento, sea cual sea el marcador, y por eso los jugadores la persiguen cuando ya van perdiendo.
Los puntos son penalizaciones y se acumulan. Cuando un jugador pasa de 100 queda eliminado, pero puede recomprar una vez y vuelve con la puntuación más alta que haya en ese momento.
Gana el último jugador que quede. Quien corta sin nada suelto se resta 10 de su propio total.