El juego nacional alemán: uno contra dos y un skat de dos cartas.
El juego nacional de Alemania y, por acuerdo general, uno de los dos o tres mejores juegos de cartas jamás diseñados. Tres jugadores, uno de los cuales juega solo contra los otros dos en cada mano.
32 cartas: del siete al as en cada palo. Diez cartas a cada uno, y dos tapadas como skat.
As 11, diez 10, rey 4, reina 3, jota 2, y el nueve, el ocho y el siete no valen nada. Son 120 puntos en la baraja, y el declarante necesita 61.
En un juego de palo, las cuatro jotas son los cuatro triunfos más altos, ordenadas tréboles, picas, corazones, diamantes, y pertenecen al palo de triunfo y no al suyo impreso. Debajo va el resto del palo elegido: as, diez, rey, reina, nueve, ocho, siete.
En el grand solo las cuatro jotas son triunfo. En el null no hay triunfos y el orden vuelve a ser as hasta siete.
Los jugadores pujan números de una lista fija. El ganador es el declarante, puede recoger el skat y descartar dos cartas, y después anuncia el juego: un palo, grand o null.
El valor del juego es un número base según la denominación multiplicado por factores que cuentan la serie de triunfos altos que tienes o te faltan. Pujar un número te compromete a un juego que valga al menos eso.
Sale el jugador a la izquierda del repartidor. Sirve al palo si puedes; si no, juega lo que quieras. Gana el triunfo más alto, y si no, la carta más alta del palo de salida.
El declarante cuenta los puntos de carta que se llevó, incluidas las dos cartas descartadas al skat. Con 61 o más gana el valor del juego; con menos pierde el doble. El null solo se gana no llevándose ninguna baza.