Tres cartas boca abajo que nunca viste deciden el final de la partida.
Un juego de descarte con un aguijón al final: las tres últimas cartas que juegas son cartas que nunca has visto. De dos a cinco jugadores.
Una baraja de 52 cartas. Reparte a cada jugador tres cartas boca abajo en fila, sin tocar y sin ver. Después tres descubiertas encima de ellas, y tres más a la mano.
Antes de jugar puedes intercambiar cartas entre tu mano y tu fila descubierta para mejorarla. Es la única decisión que vas a poder tomar sobre ellas.
Empieza quien tenga la carta más baja. Juega una carta igual o mayor que la de arriba del montón, y después roba hasta tener tres mientras dure el mazo.
Si no puedes jugar, recoges el montón entero y tu turno termina.
Dos: reinicia el montón. Se puede jugar cualquier cosa encima. Tres: invisible; el jugador siguiente debe superar lo que haya debajo. Siete: el jugador siguiente debe jugar un siete o menos. Diez: quema el montón entero fuera de la partida, y quien la jugó repite turno.
Cuatro cartas del mismo valor seguidas, jugadas por quien sea, también queman el montón.
Agotado el mazo y vacía tu mano, juegas tus cartas descubiertas. Cuando esas se acaban, juegas a ciegas las tapadas, de una en una: le das la vuelta a una y debe superar el montón, o recoges el montón y tienes que deshacerte de él antes de volver a intentarlo.
El último jugador que todavía tiene cartas es el shithead y reparte la partida siguiente.