Scopa para cuatro con toda la baraja repartida: nada queda al azar.
Scopa para cuatro en parejas, con la baraja entera repartida desde el principio. No se roba nada, no queda nada oculto tras las primeras bazas, y un buen jugador puede calcular la mano completa.
40 cartas. Diez a cada uno, y la baraja entera se reparte. No se guarda nada.
En el scopone scientifico la mesa empieza vacía y el primer jugador debe dejar una carta. En el scopone antiguo el repartidor pone cuatro cartas sobre la mesa antes de jugar: esa es la versión con la que empezar.
Exactamente como en la scopa. Juega una carta; si iguala a una de la mesa o a la suma de varias, las capturas. Si no, se queda. Una captura que deja la mesa vacía es una scopa y suma un punto al momento, salvo en la última carta de la mano.
Cuando se acaban las cartas, quien capturó por último barre lo que quede sobre la mesa.
Más cartas. Más oros. El siete de oros. La primiera, valorando el siete 21, el seis 18, el as 16, el cinco 15, el cuatro 14, el tres 13, el dos 12 y las figuras 10.
Más uno por cada scopa lograda.
El juego llega a 11, 16 o 21 puntos.
Como se reparte cada carta, todo lo que no ves está en manos de tus rivales, y la cuenta se puede saber. Los buenos jugadores siguen los sietes y los oros desde la primera baza, y la partida la decide qué pareja está dispuesta a dejar sobre la mesa una carta que la otra no puede usar.