El farol vasco por parejas, con señas de un lado a otro de la mesa.
El juego de cartas vasco, jugado por parejas en el norte de España, y el único juego extendido en el que señalar a tu compañero no solo está permitido sino que es imprescindible. Cuatro jugadores, y se juega a voces.
40 cartas de baraja española. Cuatro cartas a cada uno. Los treses cuentan como reyes y los doses como ases, así que hay ocho de cada.
Antes de apostar nada, los jugadores se preguntan por turno si hay mus. Si los cuatro están de acuerdo, cada uno descarta las cartas que quiera y roba otras nuevas. Esto se repite hasta que alguien lo corta, y solo entonces empieza la apuesta.
Cada uno se apuesta por separado, en este orden:
Grande: la mano más alta, comparada carta a carta desde arriba. Chica: la mano más baja, comparada igual desde abajo. Pares: parejas. Anuncias si tienes, apuestas, y después se comparan: cuatro iguales gana a un full, que gana a una pareja simple. Juego: si tus cuatro cartas suman 31 o más, contando las figuras como 10 y el resto por su número. 31 es el mejor total, después 32, después 40 y hacia abajo. Si nadie tiene 31 o más, el lance se juega como punto, para quien esté más cerca de 30.
Se hacen en piedras. Cualquier bando puede subir, y el que rechaza una apuesta concede ese lance por la cantidad que había sobre la mesa antes de la subida.
Los compañeros se señalan sus cartas con gestos faciales acordados: morderse el labio para la mejor pareja, levantar las cejas para los dos ases, y así. La pareja rival está pendiente, y que te pillen forma parte del juego.
El juego llega a 40 piedras, normalmente al mejor de tres.