Puja por nombrar el triunfo y persigue cuatro puntos.
También llamado setback. Un descendiente estadounidense del all-fours, jugado por cuatro puntos en lugar de por bazas como tales.
Seis cartas a cada uno, repartidas de tres en tres. Los ases son altos.
Cada jugador por turno puja el número de puntos que espera llevarse, de uno a cuatro, o pasa. El mejor postor hace el pitch —sale con la primera carta— y el palo de esa carta es el triunfo.
High: el triunfo más alto en juego, que puntúa quien lo tenga. Low: el triunfo más bajo en juego, que puntúa quien lo tenga. En casi todas las versiones lo suma su poseedor aunque la carta se la lleve otro. Jack: la jota de triunfo, que puntúa quien la capture en una baza. Si no se repartió, nadie la suma. Game: cuenta las cartas que te llevaste —as 4, rey 3, reina 2, jota 1, diez 10— y el total más alto lo suma.
Debes servir al palo o jugar un triunfo. Siempre puedes fallar en lugar de servir al palo, cosa poco habitual y que hace el juego mucho más abierto que el whist.
Quien hizo el pitch suma lo que se llevó. Si se queda corto respecto a su puja, se le resta lo pujado: ese es el setback que da nombre al juego.
El juego llega a 7, 11 o 21 puntos, según se acuerde.